Finca Caballo Blanco

Visita de lujo: Michel Rolland en Finca Caballo Blanco

Tuvo lugar recientemente una jornada inolvidable en Finca Caballo Blanco: recibimos con orgullo la visita del renombrado enólogo francés Michel Rolland, un verdadero referente mundial del vino.  

¿Quién es Michel Rolland?

Michel Rolland nació en 1947 en Pomerol, Francia, en el seno de una familia de viñateros. Desde muy joven se formó en enología en Burdeos, y con los años se convirtió en uno de los consultores enológicos más influyentes del mundo: viaja a decenas de países, asesora numerosas bodegas y significa un nombre clave en la historia del vino moderno.  

En Argentina, su labor ha sido trascendental: Rolland, con su peculiar enfoque de “fly-winemaker” (enólogo global, viajero permanente), apostó muy fuerte al potencial del Malbec local y contribuyó decisivamente a posicionar los vinos argentinos en el mundo.  

La experiencia en la finca

Desde que puso un pie en nuestra tierra, Michel mostró una curiosidad genuina por nuestra región, nuestra naturaleza y, por supuesto, nuestra propuesta gastronómica. Fue para nosotros un verdadero honor recibirlo.

  • Recorrió los viñedos y las nuevas plantaciones de Chardonnay: paseó entre las plantas, admiró el paisaje y el clima Patagónico.
  • Luego recorrió La Matera, y allí disfrutó de un mate cocido de la casa acompañado con unas tortas fritas recién hechas.
  • Luego, deleitó su paladar con nuestra gastronomía regional y patagónica: platos típicos, productos locales, sabores de nuestra tierra. Acompañó la comida con vino Albatros, cosecha de la Finca, y vinos de toda la región chubutense.
  • Hubo charlas, risas, intercambio de ideas sobre el vino, el terruño, las posibilidades de cultivar uva más al sur — una experiencia enriquecedora tanto para nosotros como para él.

Tener a Michel Rolland aquí no es solo un honor: representa un reconocimiento al potencial de nuestra región, una señal de que la Patagonia —y en especial Chubut— puede soñar en grande en el mundo del vino. Su paso por la finca reflexiona sobre un horizonte promisorio: un terroir diferente, una naturaleza única, una cocina local auténtica y la posibilidad de producir vinos de calidad, arraigados, con identidad.

Además, su visita reafirma nuestro compromiso de combinar naturaleza, gastronomía y vitivinicultura — un sueño de finca en el sur argentino, para quienes buscan tranquilidad, buen sabor y paisajes inolvidables.